Mostrando entradas con la etiqueta extraordinario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta extraordinario. Mostrar todas las entradas
lunes, enero 19, 2015
6 grados
El mundo es un pañuelo. O al menos eso es lo que trata de demostrar la teoría de los 6 grados
de separación, que todo el mundo está conectado. Una persona puede estar conectada a
otra de cualquier parte del planeta a través de una cadena de conocidos de no más de cinco
miembros. Pongamos un ejemplo: persona X es amigo de Y, Y tiene una amiga en Inglaterra Z,
Z tiene una prima en Italia A, esa prima tiene un novio americano T, y T es muy amigo de L que
es un japonés compañero de la universidad. Prueben a hacerlo, es cierto, en unos seis “saltos”
todos estamos conectados a través de nuestros conocidos, y cuanto más gente conozcamos
más fácil será la conexión.
Esta teoría la planteó por primera vez el escritor Frigyes Karinthy en una historia corta
llamada “Chains”, y ha intentado ser demostrada en varias ocasiones con muy buenos
resultados e incluso ha dado lugar a obras de teatro y película. Esta última con Will Smith y
Donald Sutherland
Pero más curioso aún es la página web que creó la revista Time y que teniendo como base de
datos todos los datos cinematográficos de la web IMDb (Internet Movie Database), hace una
conexión entre cualquier actor y Kevin Bacon. La página web se llama “The Oracle of Bacon” y
basándose en las películas en las que aparecen ellos mismos y compañeros de reparto conecta
a dos actores dispares. Sus creadores se molestan en explicar en una sección aparte de la web
como funciona, ¡y hasta parece sencillo!
Si es que al final el mundo es un pañuelo.
miércoles, agosto 08, 2012
Buscando lo extraodinario
¡Caray! Hace tanto tiempo que no publicaba que blogger ha cambiado el formato, ¡y yo sin enterarme!
Hace demasiado tiempo que no escribo. Falta de tiempo, fata de ganas, falta de cosas que decir, cuando en verdad siempre hay algo que decir...elegid la escusa que más os guste, yo aún no he elegido la mía. Y es hoy, en un período de convalecencia, que me pongo a pensar...
Y es que no es sólo este blog lo que he dejado de lado, sino más cosas, y me pongo cien excusas que, en un mundo como el nuestro, no tienen sentido. Me siento que he perdido el 'mojo'. No hago versiones, no publico, no investigo... pero tengo que ponerle fin a esta desidia, o esta pereza mental o como queráis llamarlo (Espero vuestros comentarios). Hoy comienzo...
MI BÚSQUEDA DE LO EXTRAORDINARIO
Os explico. Hace unos días, hablando con varios amigos y amigas en distintas situaciones me entraron unos enormes deseos de irme a vivir fuera de nuevo. Menos mal que he logrado encontrar una explicación a tal fenómeno (la última vez que estuve viviendo un mes en Londres fue decepcionante a todos los niveles), que aunque una opción si todo se derrumba, de momento no deja de ser un deseo sin sentido. Me daba envidia porque veía que esas personas iban (o van) a hacer algo extraordinario, algo diferente, que no por ello sencillo.
Pero de esto me di cuenta después, claro.
Tenía en emprender mi búsqueda de esas pequeñas cosas extraordinarias, capaces de sacarme de lo rutinario de mi día a día. Y hoy empiezo... volviendo a escribir.
Hace demasiado tiempo que no escribo. Falta de tiempo, fata de ganas, falta de cosas que decir, cuando en verdad siempre hay algo que decir...elegid la escusa que más os guste, yo aún no he elegido la mía. Y es hoy, en un período de convalecencia, que me pongo a pensar...
Y es que no es sólo este blog lo que he dejado de lado, sino más cosas, y me pongo cien excusas que, en un mundo como el nuestro, no tienen sentido. Me siento que he perdido el 'mojo'. No hago versiones, no publico, no investigo... pero tengo que ponerle fin a esta desidia, o esta pereza mental o como queráis llamarlo (Espero vuestros comentarios). Hoy comienzo...
MI BÚSQUEDA DE LO EXTRAORDINARIO
Os explico. Hace unos días, hablando con varios amigos y amigas en distintas situaciones me entraron unos enormes deseos de irme a vivir fuera de nuevo. Menos mal que he logrado encontrar una explicación a tal fenómeno (la última vez que estuve viviendo un mes en Londres fue decepcionante a todos los niveles), que aunque una opción si todo se derrumba, de momento no deja de ser un deseo sin sentido. Me daba envidia porque veía que esas personas iban (o van) a hacer algo extraordinario, algo diferente, que no por ello sencillo.
Pero de esto me di cuenta después, claro.
Tenía en emprender mi búsqueda de esas pequeñas cosas extraordinarias, capaces de sacarme de lo rutinario de mi día a día. Y hoy empiezo... volviendo a escribir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)